El Buitre vuela alto

Lo hace pegado a las peñas, sobre el valle y cerca de las cimas del Mampodre. No teme a nadie y vuela en grupo. Al acecho de una pieza realiza círculos sin perderlo de vista. Despliega sus alas y da sombra a su cabaña, la azul.

La cabaña que tiene es color del cielo, el cielo que surca el buitre al vuelo. El cielo que cobija al sol y lo tapa su cerezo. La azul tiene otro árbol, un mostajo, Sorbus Aria. El cerezo y el mostajo ya estaban cuando se construyó la cabaña. Bajo ella están los cimientos de una pequeña choza de pastores que dominaba la Cortina, donde pastaban ovejas, cabras y vacas. En esa cabaña un antiguo artesano realizaba las madreñas, que hoy se siguen utilizando como calzado de salir de casa y pasear por el pueblo.

La cabaña del Buitre tiene la carpintería de color azul. Azul como los lagos patagónicos y el cielo del altiplano andino. Dos tonos hipnotizantes cuando los ves, deteniendo tus movimientos te inmoviliza, te deja plantado obligándote a seguir mirando. Te atrapan la mirada y absorben todo el paisaje en su profundidad. Al igual que el azul iberoamericano el azul reflejado en el Mampodre posee la misma magia y el mismo efecto. Una vez que lo miras no puedes escapar a su atracción.

SERVICIOS

  • Cuna disponible
  • Servicio lavanderia
  • Calefacción
  • Chimenea*
  • Televisión
  • Terraza
  • Jardín
  • Parking